Violencia Sexual ¿qué puedo hacer yo?

Llevamos meses muy revueltas y activas con la salida del armario de los abusos y violaciones sexuales a mujeres. Mujeres de todo el mundo y en todos los ámbitos:

Hace unas semanas las actrices de Hollywood, desde su fortaleza, levantaron la voz y pusieron en primera plana los abusos que todas, de una forma u otra, hemos sufrido alguna vez en la vida.

En Alicante una mujer alza la voz leyendo su denuncia en una performance y las mujeres de las artes se unen para hacer fuerza desde la plataforma La Caja de Pandora,

Hace dos años una violación en San Fermines pone en relieve todas las violaciones y agresiones sexuales que se dan en el marco de las fiestas.

Hace unos días eliminan de la casa de Gran Hermano a un hombre que abusa de su novia inconsciente por el alcohol. El debate se abre otra vez en las casas.

Llevamos meses y meses escuchando historias horribles, reviviendo situaciones horribles incluso dándonos cuenta de que lo nos ocurrió aquel día que nadie le dio importancia fue, en efecto, una violación.

Estamos hartas.

Queremos hacer algo y hacerlo YA. Sentimos mucha rabia.

Normal.

Queremos protegernos y proteger a las que vienen por detrás. Queremos justicia, queremos que deje de pasar, queremos educación y, a veces, queremos venganza.

Normal.

Estamos hablando de nuestros cuerpos, de nuestras vidas.

Las redes sociales son el lugar perfecto para descargar nuestro dolor desde un lugar seguro, de fácil acceso. Queremos ayudar a toda costa y en esta forma loca de hacer el bien nos olvidamos preguntar

¿qué necesitas?

Yo confieso que me he encontrado en el sofá, escuchando las noticias, leyendo detalles de los casos, con ganas de cortar cabezas…

Normal.

No nos estamos dando el tiempo necesario para los cuidados y estamos en la acción sin miramientos. Parar, una vez más y preguntarnos

¿Qué necesito?

Yo necesito información. Información de expertas que me digan cómo actuar ante un caso mediático de una violación. Necesito que alguien me explique porqué me incomoda tanto ver las fotos de 5 hombres acusados de violación.

Me he puesto en contacto con una experta que trabaja con mujeres que han sufrido violencia sexual, tanto en el ámbito de la pareja cómo fuera de ella. Me ha dado permiso para recoger sus palabras pero no hace público su nombre por cuidar a las mujeres con las que trabaja, para no exponerlas.

Aquí van algunas de las ideas que me han ayudado a asentar mis sentimientos, a amueblar mi discurso y a saber qué puedo hacer yo desde las redes, en mi vida cotidiana y desde el activismo.

 

Cada ocho horas una mujer es violentada sexualmente (Ministerio del Interior. 2009) por eso es muy importante evitar personalizar en una historia en concreto, aunque a veces sea la manera de llegar a lo social y político. Al visibilizar UNA agresión estamos invisibilizando todas las demás, quitándoles la importancia que tienen.

Nosotras no podemos asegurar qué es lo mejor para la mujer agredida, no podemos decidir por ella. Solo ella sabe lo que le hace o no daño y lo que puede o no tolerar. No podemos hacer tutelaje de mujeres.

Hacer una exposición de las fotos de los violadores, puede que ayude a algunas mujeres víctima de violencia sexual, pero puede que a otras no. Muchas mujeres que han vivido violencia sexual, cada vez que ven la foto de violadores (los “suyos y “ajenos”) se sienten de nuevo violadas, se les vuelve a derrumbar la vida.

Aunque nos duela, porque nuestra intención es apoyar, publicar las fotos de los violadores puede revictimizar a la mujer y ya tenemos suficiente con el cuestionamiento y culpabilización que nos hace sistema judicial como para añadir otros ingredientes amargos.

Cada mujer tiene sus tiempos para relatar e integrar lo vivido, sus ritmos de recuperación, historias de vida diferentes que influyen en la forma de desenvolverse social y personalmente.

Nosotras no sabemos en qué momento del proceso personal está cada mujer. Por ello hay que ser cautelosas en la acción que decidamos hacer.

Lo que sucede con la movilización de las imágenes de los violadores de un caso concreto se podría considerar socialmente como un movimiento muy potente pero ¡ojo!, al personalizarlo lo que podríamos conseguir es justo el efecto contrario: que a la mujer que ha sido violentada sexualmente, le hagamos flaco favor.

La violencia machista sexual tiene muchos matices y muchas sutilezas que son necesarias conocer y no desvirtuar, porque corremos el riesgo de hacer daño a la mujer violentada, en vez de apoyarla.

Tenemos información y necesitamos hablar, movilizarnos, manifestarnos, dar voz, visibilizar, sensibilizar, etc. sobre las violencias hacia las mujeres desde formas saludables. Parar y pensar en qué repercusión podría tener en la mujer que ha estado expuesta a la violencia sexual la acción que elijamos hacer, sería otro aspecto a tener en cuenta.

Los juicios “paralelos” no ayudan ni al proceso judicial ni a la recuperación de la mujer.

-Con todo esto y nuestras ganas de apoyar ¿qué podemos hacer?

Es mucho más sanador decir “TE CREO“ porque valida su relato, su experiencia y su sentir, pudiendo convertirse en un hecho reparador para ella.

En mi opinión, cuando una mujer ha sido agredida sexualmente, es necesario poner el foco en su cuidado, acompañamiento y reparación y eso – entre otros agentes sociales- lo puede hacer adecuadamente un equipo de trabajo multidisciplinar formado y especializado en género y con enfoque feminista. En este sentido cobran especialmente importancia las profesionales especializadas que le acompañan en todo el proceso, pudiendo ver lo que ella quiere y lo que vaya necesitando.

Recordarnos que cada una hacemos lo que podemos y que todas estamos en contra y rabiamos por los hombres que nos violentan, pero ¿qué puede necesitar ella/as? Pongámonos en su/s lugar/es.

¡Seguimos!

¿Algún teléfono al que podamos llamar en caso de ser agredidas?

112 en caso de emergencias para que inicien las acciones de urgencia pertinentes con traslado al centro sanitario de urgencia correspondiente.

Cada Comunidad Autónoma cuenta con recursos especializados. El 016 es el contacto estatal y no deja huella. Quizá sea el número más accesible para derivar a uno u otro recurso en función de su ubicación.

 

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One thought on “Violencia Sexual ¿qué puedo hacer yo?

  1. Muchas gracias May. A mi también me desafinaba algo internamente cuando veía las fotos de los violadores. Compartí sus fotos y luego las borré. Porque pensé en las mujeres que han sufrido una violación, y especialmente en su víctima. Leyendo tus reflexiones, lo veo mucho más claro en mente también.
    Y los peligros de la re victimización y la tutela.

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