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¡¡¡Arriba las Gordas!!

Ayer completé los 3.200 metros de la Travesia de Plentzia. Los últimos 50 metros se los dediqué a todas las GORDAS. A todas las que hemos pensado que nuestro cuerpo no sirve para el deporte. A todas las que nos hemos negado la libertad de movimiento porque creíamos que nuestro cuerpo no era digno. A todas las que hemos pasado vergüenza el primer día de playa. A todas las que nos han mirado con desprecio el primer día de spinning. A todas las que nos han dicho “aquí no tenemos tu talla” A todas las que alguna vez en su vida han hecho dieta A todas las que siempre están a dieta A todas las que siempre se sienten mal por saltarse la dieta. A todas las que han visto ffotos de hace 10 años y se han dado cuenta que entonces NO estaban gordas. A todas las que alguna vez no se han sentido dignas  por no tener el aspecto físico que la sociedad aprueba. En cada brazada pensé en los “No puedes” “No …

Mi cuerpo serrano

Vengo de la piscina. Nado durante 45 minutos siguiendo las instrucciones de Ana, mi profesora favorita de todos los tiempos. Hoy tocaba una clase técnica y hemos hechos muchos largos, sin manos, sin brazos, sin lado derecho, sin lado izquierdo… Es trabajoso y te da muchas pistas de cómo funciona el cuerpo pero no es de eso de lo que quiero hablar. Es que a mitad de clase he sentido una gratitud infinita por mi cuerpo. Por cómo funciona, por tenerlo completo. Soy afortunada  y me arrepiento de no celebrarlo a cada momento. Gracias cuerpecico serrano. Te quiero.

Por que me quiero, sí. Por que me quiero…

Doy por finalizada mi etapa de feismo. He bajado a mis infiernos. Me he bañado en mis pensamientos más negativos. He escuchado uno a uno todos los insultos que me he proferido. Me he mirado al espejo con verdadero asco. Me he enfrentado a mi peor enemiga. La he dejado salir, ocupar el espacio, gritarlo en público, dejarme en ridículo. Me he arrastrado por las calles sabiéndome lo peor. Dándome permiso para sentirme mal, mostrando a los demás mi peor cara. Tengo derecho a estar/ser así. Dejar de buscar el elogio externo. No querer agradar. Rebuscar todos los no me quiero. Aflorar mis miedos. Aceptarlos. Y entonces sucede que me quiero. Porque es más fácil quereme cuando me conozco y  acepto mis propias miserias. Porque ya no hay nada bajo la alfombra. Porque he hecho una buena limpieza. Porque soy yo la primera que se ve, se siente por la mañana. Me quiero. Y para celebrarme me he regaldo una sesión de fotos, para recordarme los días de feismo que esta también soy yo. Que …

Me quiero. Me cuido.

Os presento mi nuevo proyecto: Me quiero. Me cuido. Se trata de un plan de 21 días para aceptar mi cuerpo que yo misma diseñe para mí. Harta de no tener el cuerpo perfecto según los cánones impuestos decidí hacer un retiro para cuidar de mi misma. No se trata de un maravilloso plan que tenga maravillosos bebeficios. No es una propuesta con final feliz. No promete cambiar la vida de nadie. Es un plan que diseñé para cuidarme, para quererme, para aceptar mi cuerpo. Fue hace 6 meses y ahora he reunido fuerzas para compartirlo. Lo comparto porque: quiero alzar la voz. sé que no soy la única. sé que todo lo que me pasa importa. lo personal es político. Si te atreves a echar un vistazo espero que lo hagas con tiempo, sin prisa… No es un espacio cómodo. Hay mucha sombra. Pero es mi sombra, la que ahora expongo al sol para que se seque y sane. Me quiero. Me cuido.  

A mí, no ser madre me ha hecho mejor persona.

Yo quería ser madre desde los 5 años más o menos, cuando los Reyes Magos me pusieron el Nenuco ¡qué bonito mi bebé! Luego tuve a Conchita, una bebé negra de pelo rizado, rozando los 7 llegó a mi vida Baby Mocosete, tenía moquitos que había que estar limpiándole todo el día ¡una maravilla! Por último y como lo más de lo más aterrizó una Nochebuena Tragoncete: venia con un sobre de papilla que preparabas mezclando con agua, se la comía todita sin rechistar y luego hacia cacas!!!!¿es o no es lo máximo? Con este panorama te puedes imaginar que en mi vida ideal cabían hasta 7 hijos. SIETE. Mi juego preferido era a papás y a mamás, Vestir a los niños, alimentarlos, pasearlos, vestirlos, pasearlos, acunarlos, alimentarlos, pasearlos…. Yo de mayor quería ser madre… Yo de mayor quería tener hijos biológicos y adoptados. Quererles sobretodas las cosas y estar allí siempre dispuesta. Pasaron los años y los novios y las circunstancias no acompañaron, ni la situación profesional ni la sentimental eran las adecuadas para formar …