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Hoy me doy la bienvenida a esta mi nueva vida.

Hoy abandono el círculo para caminar en linea recta.

Me doy permiso para saltar al vacío.

Para contemplarme sin filtros

Para hacer lo que quiera.

HOY me celebro. Me abro. Me comparto.

Hoy te cuento que se puede cambiar el final del cuento,

que se puede vivir sin medida, sin patrones, sin reglas.

Hoy me escucho.

Mi cuerpo listo para buscar la SALIDA

Para ir a mi encuentro.

Puedo ser yo misma, si quiero…

Soy una Orca.

Soy negra, grande, gorda.

Soy repudiada por los delfínidos. Me llaman BALLENA.

Soy madre y soy abuela.

Soy sabia y poderosa.

Soy fuerte y soy guerrera.

Soy sorora.

Me organizo, soy cazadora. Me alimento y nutro a mi manada.

Soy responsable y sensata. Si me atacas ¡te la cargas!

SOY UNA ORCA.

Vacío Social

Me levanto por la mañana, doy de comer a los peces,  la rumba se pone en marcha. Reviso mis likes.

Te veo en zumba.

Miro Colectivia. Me compro un bono de presoterapia.

Salgo de casa con la sonrisa puesta, hoy me he depilado, pero bien de verdad.

Hablamos del tiempo. Llueve. Hace más frío que ayer.

Ha subido el tabaco.

Detrás del mostrador cobro las bolsas de plástico. 5 céntimos. No me ves. Te chocas conmigo en la calle. No me miras.

Pongo la comida en plato y fotografío la delicia que desaparecerá sin quitarme el hambre.

Como chocolate.

Como picante.

Una galleta.

Un trozo de pan.

Abro un sobre de jamón.

Creo que me queda longaniza.

Un poco más de pan. Unas galletas.

Quizás un bol de avena me sacie.

Sálvame. Maria Lapiedra.

Jamón, jamón.

Hambre.

Esto que tengo es hambre.

Miro la nevera. Quiero comer algo y no sé lo que es.

Tengo hambre de algo.

Me meto en la cama llena y vacía.

Oda a María Lapiedra

Soy María Lapiedra.

Actriz porno, stripper, algunos dicen que puta.

Soy alta, guapa, rubia.

Si me tocas tu vida se desmorona, la gente te señala, tus sueños se destrozan, tu familia te abandona.

Soy a tu imagen y  semejanza.

Soy como tú quieres que sea. Sibilina y sinuosa.

Con tus prejuicios me hago una trenza, me calzo tacones y me voy a la guerra.

Tus insulto me dan de comer. Me llenan la cuenta.

Tu miedo me hace fuerte, libre, poderosa.

Con tus pensamientos construyo mi trono y me convierto en reina.

Soy Reina y tú, eres mi súbdito.

Reino en el salón de tu casa.

CALLA.

CALLA.

Es mi turno.

¡Habla María Lapiedra!

 

Para el 2018 quiero…

 

 

Todo y nada.

Nada.
Nadar.

Estar en mí.
Avanzar.

Parar.
No salpicar.

Mojarme.

Todo.
Respirar.

A mí.
Las olas constantes…

Un mar que no acabe

A ti.

Foto Angie Found

6 años casada conmigo misma

Hoy es el día de mi aniversario.

Ha llovido mucho desde entonces.

 

Lluvia de ideas, de proyectos

de síes y de noes.

 

Lluvia de amores,

de cuidados, de quedarse y de irse.

Lluvia de caricias

Lluvia de golpes.

 

Ha llovido por dentro y por fuera

El viento me ha agitado la mente

Ha granizado a veces

Ha helado. Ha nevado.

El frío se ha instalado en mi frente.

He buscado hogueras, chimeneas, soles,

mantas, guantes, abrigos…

F R I O F R I O F R I O F R I O F R I O

 

Me he dado calor, he buscado cobijo,

he sacado el paraguas, me he puesto a cubierto,

me he quedado en casa,

me he lanzado a la calle.

C A L O R C A L O R C A L O R C A L O R

AMOR

Pic by Angie Found

 

 

 

 

Me quiero. Me cuido. Nuevo taller en 2018.

El 8 de enero comienza una nueva edición de Me quiero. Me cuido con Relatoras.

¡¡No se me ocurre mejor propósito para comenzar el año!!

Me quiero. Me cuido.

Y no me resulta fácil.
En cuanto me despisto un momento estoy haciendo mil cosas que me alejan de mi cuidado, de mí amorío…
Siempre encuentro excusas, disfraces de amor para robarme mi tiempo…
-No tengo tiempo
-Esto es más importante
-Es que Pepita me necesita…
Pasan los días, las semanas y me doy cuenta que no me atiendo. No me escucho. No tengo tiempo para saber qué quiero, qué necesito…
Estar un rato a solas
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Violencia Sexual ¿qué puedo hacer yo?

Llevamos meses muy revueltas y activas con la salida del armario de los abusos y violaciones sexuales a mujeres. Mujeres de todo el mundo y en todos los ámbitos:

Hace unas semanas las actrices de Hollywood, desde su fortaleza, levantaron la voz y pusieron en primera plana los abusos que todas, de una forma u otra, hemos sufrido alguna vez en la vida.

En Alicante una mujer alza la voz leyendo su denuncia en una performance y las mujeres de las artes se unen para hacer fuerza desde la plataforma La Caja de Pandora,

Hace dos años una violación en San Fermines pone en relieve todas las violaciones y agresiones sexuales que se dan en el marco de las fiestas.

Hace unos días eliminan de la casa de Gran Hermano a un hombre que abusa de su novia inconsciente por el alcohol. El debate se abre otra vez en las casas.

Llevamos meses y meses escuchando historias horribles, reviviendo situaciones horribles incluso dándonos cuenta de que lo nos ocurrió aquel día que nadie le dio importancia fue, en efecto, una violación.

Estamos hartas.

Queremos hacer algo y hacerlo YA. Sentimos mucha rabia.

Normal.

Queremos protegernos y proteger a las que vienen por detrás. Queremos justicia, queremos que deje de pasar, queremos educación y, a veces, queremos venganza.

Normal.

Estamos hablando de nuestros cuerpos, de nuestras vidas.

Las redes sociales son el lugar perfecto para descargar nuestro dolor desde un lugar seguro, de fácil acceso. Queremos ayudar a toda costa y en esta forma loca de hacer el bien nos olvidamos preguntar

¿qué necesitas?

Yo confieso que me he encontrado en el sofá, escuchando las noticias, leyendo detalles de los casos, con ganas de cortar cabezas…

Normal.

No nos estamos dando el tiempo necesario para los cuidados y estamos en la acción sin miramientos. Parar, una vez más y preguntarnos

¿Qué necesito?

Yo necesito información. Información de expertas que me digan cómo actuar ante un caso mediático de una violación. Necesito que alguien me explique porqué me incomoda tanto ver las fotos de 5 hombres acusados de violación.

Me he puesto en contacto con una experta que trabaja con mujeres que han sufrido violencia sexual, tanto en el ámbito de la pareja cómo fuera de ella. Me ha dado permiso para recoger sus palabras pero no hace público su nombre por cuidar a las mujeres con las que trabaja, para no exponerlas.

Aquí van algunas de las ideas que me han ayudado a asentar mis sentimientos, a amueblar mi discurso y a saber qué puedo hacer yo desde las redes, en mi vida cotidiana y desde el activismo.

 

Cada ocho horas una mujer es violentada sexualmente (Ministerio del Interior. 2009) por eso es muy importante evitar personalizar en una historia en concreto, aunque a veces sea la manera de llegar a lo social y político. Al visibilizar UNA agresión estamos invisibilizando todas las demás, quitándoles la importancia que tienen.

Nosotras no podemos asegurar qué es lo mejor para la mujer agredida, no podemos decidir por ella. Solo ella sabe lo que le hace o no daño y lo que puede o no tolerar. No podemos hacer tutelaje de mujeres.

Hacer una exposición de las fotos de los violadores, puede que ayude a algunas mujeres víctima de violencia sexual, pero puede que a otras no. Muchas mujeres que han vivido violencia sexual, cada vez que ven la foto de violadores (los “suyos y “ajenos”) se sienten de nuevo violadas, se les vuelve a derrumbar la vida.

Aunque nos duela, porque nuestra intención es apoyar, publicar las fotos de los violadores puede revictimizar a la mujer y ya tenemos suficiente con el cuestionamiento y culpabilización que nos hace sistema judicial como para añadir otros ingredientes amargos.

Cada mujer tiene sus tiempos para relatar e integrar lo vivido, sus ritmos de recuperación, historias de vida diferentes que influyen en la forma de desenvolverse social y personalmente.

Nosotras no sabemos en qué momento del proceso personal está cada mujer. Por ello hay que ser cautelosas en la acción que decidamos hacer.

Lo que sucede con la movilización de las imágenes de los violadores de un caso concreto se podría considerar socialmente como un movimiento muy potente pero ¡ojo!, al personalizarlo lo que podríamos conseguir es justo el efecto contrario: que a la mujer que ha sido violentada sexualmente, le hagamos flaco favor.

La violencia machista sexual tiene muchos matices y muchas sutilezas que son necesarias conocer y no desvirtuar, porque corremos el riesgo de hacer daño a la mujer violentada, en vez de apoyarla.

Tenemos información y necesitamos hablar, movilizarnos, manifestarnos, dar voz, visibilizar, sensibilizar, etc. sobre las violencias hacia las mujeres desde formas saludables. Parar y pensar en qué repercusión podría tener en la mujer que ha estado expuesta a la violencia sexual la acción que elijamos hacer, sería otro aspecto a tener en cuenta.

Los juicios “paralelos” no ayudan ni al proceso judicial ni a la recuperación de la mujer.

-Con todo esto y nuestras ganas de apoyar ¿qué podemos hacer?

Es mucho más sanador decir “TE CREO“ porque valida su relato, su experiencia y su sentir, pudiendo convertirse en un hecho reparador para ella.

En mi opinión, cuando una mujer ha sido agredida sexualmente, es necesario poner el foco en su cuidado, acompañamiento y reparación y eso – entre otros agentes sociales- lo puede hacer adecuadamente un equipo de trabajo multidisciplinar formado y especializado en género y con enfoque feminista. En este sentido cobran especialmente importancia las profesionales especializadas que le acompañan en todo el proceso, pudiendo ver lo que ella quiere y lo que vaya necesitando.

Recordarnos que cada una hacemos lo que podemos y que todas estamos en contra y rabiamos por los hombres que nos violentan, pero ¿qué puede necesitar ella/as? Pongámonos en su/s lugar/es.

¡Seguimos!

¿Algún teléfono al que podamos llamar en caso de ser agredidas?

112 en caso de emergencias para que inicien las acciones de urgencia pertinentes con traslado al centro sanitario de urgencia correspondiente.

Cada Comunidad Autónoma cuenta con recursos especializados. El 016 es el contacto estatal y no deja huella. Quizá sea el número más accesible para derivar a uno u otro recurso en función de su ubicación.

 

¿he sido o no he sido agredida?

Yo me sentí agredida, pero no estoy segura ya que no tengo moraduras que lo demuestren, igual cuando lo leas piensas que es una chorrada… no sé.

Estaba con un grupo de señores y dije:

Yo: Me molesta mucho esto. (una cosa en concreto que estaban haciendo en ese momento)

Señor 1: Más  molestaran otras cosas
Señor 2: Pues lo obvias
Señor 3:  No pasan cositas graves para molestarse por ESO…
Señor 4: Decir que te molesta ESO es de mierda. La opinión es como el agujero del culo todos tenemos una…Hiere los ojos ver a tías diciendo estas cosas. Fijaté
Señor 5: Nadie te ha dicho lo que tienes o no que sentir
Señor 6: ¿Y yo? ¿lo que me molesta a mi no cuenta?

YO: Solo estaba expresando un sentimiento mío.

Señor 1: Vale, vale, ya me callo, no sea que decir lo que pienso hiera sentimientos ajenos…
Señor 2:  Podemos opinar…lo siento…
Señor 3: Están los ánimos caldeados, creo que es provocación pura y dura…
Señor 4: ¿qué no te gusta ESTO? pues TOMAAAAA

YO: Marchaos de mi casa porque me estoy sintiendo agredida

Señor 1: ¿Esto sí es una agresión?? De verdad May, no te puedo entender…
Señor 2: ¡¡Grande Señor 1!!
Señor 4: ¡¡Más claro agua Señor 1!!
Señor 3: Es lo que pasa cuando tienes palmeros y te piensas que eres irrefutable
Señor 4: Pues no habernos invitado a tu casa
Señor 5: Pues échame
Señor 6: ¡¡Bravo Señor 1!!
Señor 2: Es que ya… molestarse por ESO
Señor 3: Egocentrismo en estado puro

 

(Extracto de la agresión que sufrí en redes sociales el 14 de noviembre de 19,44 horas al 15 de noviembre a las 9,37)

 

Se BUSCA: verbos para discursos vacíos que pretenden cambiar NADA.

Como actriz cuando trabajo un texto lo primero que hago es subrayar los verbos. Los verbos marcan la acción en escena; sin la acción, la escena está muerta, la actriz no pinta nada en el escenario.

Esta “tara” profesional me lleva a buscar los verbos en la vida, en los discursos, en las invitaciones, en los whatsup, en los titulares de los periódicos. Leo ávida buscando el verbo y a veces, muchas, no lo encuentro.

 

Hay propuestas que en principio me parecen atractivas y pienso ¡iré! antes de ir releo y no encuentro ningún verbo que me modifique, que me invite a la acción y, claro, ¡no voy!

Ya digo que es una tara maravillosa que me ha regalado el teatro: la acción.

Concretar, actuar, hacer, ser.

El discurso está vació si no hay acción. La actriz no tiene sentido si no hay acción. La escena no existe.

Lo mismo me pasa en la vida real.

Huyo de los lugares comunes con maravillosos sofás en los que sentarse a esperar, rodeada de verbos adjetivados o participios mulliditos en los que disimular que, en realidad,  estoy haciendo nada.

No me malinterpreten soy muy fan de hacer NADA pero no soporto decir que hago y no hacer.

¡Busco verbos!

Razón Aquí

busco verbos