TENGO LA REGLA

Imagen de Claudia Carrillo
http://www.flickr.com/photos/claudiacarrillo/

Cada 28 o 30 días tengo la regla.
Me imagino que aunque no lo diga públicamente todo el mundo los sospechaba. Soy una mujer y las mujeres, durante un periodo de nuestra vida, menstruamos.

Mi menstruación supone solo una fase de mi ciclo menstrual.

Menstruo porque el óvulo que se ha desprendido de mis ovarios NO ha sido fecundado.

Mi regla no huele a nubes ni a rosas, tiene un olor fuerte, muy característico. No es un olor a sucio ni a rancio, es un olor de limpieza profunda.

Cuando tengo la regla se que estoy bien, que mi cuerpo funciona perfectamente.

Los días anteriores a menstruar me siento un poco más lenta, no me apetece mucho estar con gente y descanso más de lo habitual, eso lo he aprendido con los años, nadie me ha contado que es normal sentirse así y está bien pasar unos días “antisocial” para tener más tiempo para estar conmigo misma y saber cómo me encuentro.

Si estoy triste mi cuerpo lo detecta y me doy permiso para llorar lo que no he llorado en todo el mes.

Si estoy cabreada, mi cuerpo lo DETECTA y entro en contacto con mi rabia.

Si estoy bien, si no tengo “cuentas pendientes” conmigo misma, simplemente me siento cansada,  me relajo, paro un poquito y disfruto de momentos de soledad.

Antes, cuando no era consciente de mi útero, mis necesidades, de mi ciclo…sentía molestias, dolores en el bajo vientre justo cuando empezaba a sangrar. Hace años lo arreglaba con un neobufren, después con reiki.

Ahora no me duele en absoluto. Tengo el útero relajado y una actividad sexual muy sana que me permite no sentir ninguna molestia durante el sangrado.

Al revés.

Cuando “me viene la regla” es como si me llenasen el depósito. Siento una fuerza DESCOMUNAL y podría subir 7 montañas seguidas. En esos momento me siento poderosa, fuerte, segura, sexual.

Siento la tierra firme bajo mis pies, me siento muy animal, salvaje, guapa…

Siento que puedo hacerlo todo.

Me ENCANTA haber llegado a este momento.

Todo esto lo digo hoy porque he leído la siguiente noticia:

Aprobada la   Píldora ANTImenstruación en EEUU

Yo no voy a dejar que nadie me CASTRE ¿y tú?

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33 thoughts on “TENGO LA REGLA

  1. Cuando tuve a K. el medico me dió de esas pastillas que te quitan la regla sin yo saberlo.
    Estaba extrañada pero pensé que era normal despues de un parto tener reglas irregulares hasta que fui al medico y lo consulte: Ah, no te habia dicho, es que con estas pastillas no tendras la regla!!

  2. vaya!!! estoy muy de acuerdo, la casi supresión de la regla en plena madurez ocasiona muchos transtornos bajo mi punto de vista, y el reiki alivia muchos transtornos premenstruales y durante la menstruacción, la regla es un proceso saludable y natural , el echo de querer retirarla mediante métodos anticonceptivos u otro método sin ninguna causa fisica que lo aconseje, no es que te castren, es que privan al organismo de una función que es vital para su buen funcionamiento mental y psiquicom pues una mujer no es – mujer – por tener la regla nada más con ella o sin ella sigue siendo mujer, pero bajo mi punto de vista es el mismo organismo quién pide y decide que estee o se vaya esa función que es necesaria para él, por otra parte los médicos suelen avisar si se produce un efecto de retirada de regla, o por lo menos es su deber informar al paciente,

  3. Lo que cuentas, María Seco, es verdaderamente de denuncia. Para que después digan que las feministas exageramos con el tema de la medicalización del cuerpo femenino.
    En cualquier caso rompo una lanza por las mujeres que, libremente, decidan tomar esa medicación. No somos más mujeres ni mejores personas por menstruar, al menos no todas. Cada cual tiene el derecho de decidir sobre su cuerpo y que para mí sea castrante no significa que para la de la esquina tenga que serlo. Es como prohibir el aborto o imponerlo, ambas opciones son intransigentes. Debemos decidir cada una de nosotras y, sobre todo, no juzgar a las demas ya que se trata de elecciones muy personales.
    Un saludo.

    1. pues sí.
      Podían inventar una pastilla para no tener que mear o cagar.
      Podrían inventar una pastilla para no llorar, ni sentirse triste, ay! no que esa ya está inventada!
      No es nada feminista no aceptar la regla.
      Tomar pastillas para que te alejen del poder personal NO es feminista.
      Desde luego que cada uno es libre de elegir si quiere ser humano o robot

  4. quizas suene un poco raro, o polemico pero Yo tambien tengo la regla. No sangro, ni hay en mi interior un ovulo que se desprenda de ningun endometrio que tampoco hay en mi interior. Si pensamos no solo en la dimension mas clinica y fisica de la “regla” algunos hombres tambien la pasamos (con una “i-” o regularidad pasmosa). Dicen que fruto de desequilibrios homonales. Solo queria decirte que me ha encantado tu entrada, que me he sentido identificado en tus palabras (aunque haya a quien le parezca que no tengo derecho a ello) y que sabiendo como se lo que te provoca una “regla”, aunque solo sea a nivel psicologico, cada dia que me da admiro mas a todo el genero femenino por saber vivir con esta parte tan importante de su vida (y ademas con el “paquete completo” por decirlo de alguna manera.

    1. Querida, me ha gustado mucho esta entrada, al margen del tema de la pastillita, como reivindicación de la naturaleza cíclica de la mujer y de un hecho que está cargado de unas connotaciones negativas que yo jamás he entendido.

      Personalmente, desde mi primera regla me he sentido orgullosa de menstruar, del funcionamiento casi matemático de mi cuerpo (27 días mes tras mes sin que nadie le avise) y de la ola de energía que, como a ti, supone para mí la menstruación. No sé por qué hay que esconderla de cara al mundo con eufemismos estúpidos, “es que estoy mala”, “es que estoy con la roja”, “me ha venido el tomate”…

      Por esto, agradezco textos como el tuyo, que defienden un hecho biológico que no es ni sucio ni impuro, como en tantas culturas ha sido marcado.

      Besos,
      Lady Vaga.

  5. cuando estuve embarazada me sentí peor que una vaca para ir al matadero, por causa del sistema sanitario. Ninguna informacion, ningun derecho a opinar, por supuesto tienes que hacer todo lo que te dicen y si no estas de acuerdo te cae una bronca del copon, como me paso a mi por no querer hacerme analisis de sangre.
    Asi que el dia que estaba previsto mi parto, cogi el coche y me fui conduciendo hasta la clinica Acuario en beniarbeig, alicante. Conduje 900 km, huyendo de la falta de consideracion y del respeto hacia mi y hacia mi hijo aun por nacer.
    En Acuario me senti muy bien, no me arrepiento.

  6. Mientras leía todo, tanto el texto que me ha encantado, como vuestras respuestas, se me ha ocurrido que quizás sí que sea útil para las mujeres que están en el ejercito. Las que sí que se van en misión a algún sitio.
    No debe ser fácil para ellas estar menstruando en una guerra.

    1. Lo más importante es saber a qué renuncias cuando estás renunciando a tu ciclo. Por que no es solo al sangrado a lo que le dices adiós…
      Creo que las militares son las que más necesitan de TODA esa energía

  7. Barbaridades consentidas por mentes educadas en sociedades patriarcales… pero la cosa está cambiando, no hay más que ver los comentarios 😉 Un besote, y… genial el artículo, para no variar, May!!

  8. Me ha encantado el escrito y los comentarios…a ver cuando aprendemos a ver la regla como simbolo de SALUD.
    Es asi de simple, asi de sencillo.

  9. Me ha gustado mucho leerte y recordaré tu post cuando vuelva a bajarme la regla. Estoy convencida de que buena parte de las molestias son psicosomáticas, que en cuanto peor es nuestra relación con la regla, más la sufrimos, y así entramos en un círculo vicioso. No es mi caso. Cuando tengo la regla me siento algo triste o irritable, tengo alguna molestia, pero las asumo como parte de un proceso natural y, como dices, de limpieza. Aunque he de confesar que me choca un poco cómo lo vives tú, esa intensidad, esa conexión, pero vaya, mola. Lo intentaré sentir así.

    Tengo claro que la píldora es un arma de doble filo, que por un lado pudo suponer una ventaja para las mujeres en un momento dado, pero que también se ha venido utilizando para medicalizarnos. A mí me indigna que te la receten para todo: para los dolores de regla, para el acné… Eliminar esa fase de limpieza que constituye el sangrado me parece un despropósito. Ahora, estoy de acuerdo con Alicia. Creo que lo primero es que las mujeres estén informadas. A partir de ahí, estoy por respetar las opciones de la gente. En mi caso, me he estado hormonando largas temporadas por diferentes motivos, algunos más importantes, y otros más frívolos:

    – Me tranquiliza más de cara a evitar embarazos
    – No me gustan los condones. Puede ser políticamente incorrecto, pero de verdad que no me gustan nada. Que no me hablen de integrarlos en la vida sexual ni leches en vinagre, me parecen un incordio.
    – La verdad es que me parece una gozada saber cuándo me va a bajar la regla, poder alterar las fechas, que no me moleste, que dure menos…
    – Me quita los granos (me salen bastante) y me crece el pecho

    Por el contrario, el único efecto secundario negativo que percibo es que lubrico menos (y tal vez tengo menos deseo). Por estos dos motivos y por sentir, en general, que lo suyo es respetar cómo funciona mi propio cuerpo, asumir que tengo granos, poco pecho y reglas largas, he dejado otra vez de hormonarme. También porque cuando sabes que no te vas a quedar embarazada, descuidas la protección para evitar contagio de enfermedades. Pero no descarto volver a hormonarme. Para mí, como dice Alicia, es un poco como que cada cuál se droga con lo que quiere. Cuando a las de la teoría queer les dio por meterse testosterona, eso no puede ser bueno, altera tus hormonas y tal, pero bueno, tampoco es bueno meterse rayas, y muchas de esas se jactan de consumirlas. Creo que se trata de conocer cómo nos sientan las sustancias, por qué las usamos, por qué nos las quieren vender como sea, etc. e ir decidiendo con esa información.

    Besos

    1. y si nos contaran de pequeñas que la “regla” es un superpoder? dejaríamos que nos lo quitaran?
      ¡¡A mi me ha costado 40 años descubrirlo!! he hecho un trabajo muy intenso de mirar hacia adentro y conseguir una aliada en vez de una enemiga en mi cuerpo!!

  10. Ya decidieron con lo que comemos para que nuestras vidas duren el tiempo que determinaron,y lo peor es que la mayoría de gente no lo sabe,al menos nosotras,elegimos que hacer con nuestros cuerpos,que por cierto solo tenemos uno,por eso yo decido cuidarme y casi nunca tomo medicamentos a menos que esté tendida en una cama de hospital,me gusta ser natural.Le digo ¡NO! a las píldoras para dormir,a las pastillas para el dolor de cabeza etc.y ¡NO! voy a ir contra la naturaleza,yo vivo en armonía con ella.

  11. Y la de veces que he me han contado un “dolor de tripa” y no era un problema de gases, sino de semántica, poniendo en otra parte del cuerpo un dolor que parece que hay que llevar con tanta discrección que hay que mandarlo lejos del lugar en que se siente.

  12. Me ha encantado tu entrada. Pero tengo otro lado que mostrar. Yo nunca me he podido permitir ocultar la regla. Me bajó a los 10 años, y a los 11 me empezó a doler. Tardé 2 menstruaciones en relacionar el dolor con la regla, porque nadie me había dicho nada al respecto.
    Los síntomas premenstruales puedo llegar a aceptarlos. Son cambios de humor, que suelo tener también los días que ovulo, y pequeñas molestias. Pero durante la regla, siento como si me desgarraran por dentro, con nauseas, mareos, hemorragias,… Me bajan las defensas. No puedo permanecer mucho tiempo mojada porque se me corta, y cuando vuelve a bajar es aún peor. No soporto los olores fuertes, ni los ruidos estridentes. No puedo permanecer erguida, ni hacer ejercicio físico. Tengo que tener una dieta especial, porque alimentos como la sandía o las acelgas, la hacen aún más dolorosa.
    En ginecología me han dicho que esto es normal, no tengo quistes, pólipos, tumores,… Y siempre me he preguntado qué hay de normal en tener que estar al menos 2 días al mes en la cama.
    Desde luego, no estoy de acuerdo con el uso de esa píldora y no las usaría, pero sí quería hacer ver que hay reglas que no son dignas de orgullo. Hay mujeres que la sufrimos sin poder hacer otra cosa que ponernos hasta arriba de pastillas.

  13. si ami me da las defensas se me bajan y me siento mal me siento como si todo el cuerpo estuviera débil los cuatro días no puedo trabajar dolores en lo mas débil de mi cuerpo me operaron de la nariz y ahi me ataca me da unos dolores horribles con dexametasona y pastillas para el dolor al menos hago que disminuyan los dolores me da gripe etc. durante mi menstruación me puede dar cualquier enfermedad por eso yo cada vez k me da mi mes tengo que tomar pastillas y descansar por 4 días no salir de mi casa y por ese motivo seria un alivio que no me venga mi mes por años e soportado esto ya no tengo vida fui al ginecologo y me hizo examenes y no tengo quistes solo me salieron polipos y nada solo que me alimente bn lo cual lo hago tomo extractos de fruta todo para la anemia por que se me baja mucho todo eso me pasa solo durante mi menstruacion ya no se que hacer esto no es vida

  14. Yo solía tomar pastillas anticonceptivas, entonces era como un reloj, ya sabía hasta a qué hora de qué día me iba a llegar mi periodo…. no dolía, sangraba pocos días, mi piel lucía mejor. Pero me sentía harta de estar tomando eso diario -con la consabida semana de descanso-. Me sentía… “artificial”. Así que un buen día decidí dejar de tomarlas, mi menstruación llegó abundante, como no la recordaba, un tanto más dolorosa y más larga, mi piel presentaba granitos… Pero desde que dejé las pastillas he sido inmensamente feliz, me siento más yo, tras varios meses mi menstruación se ha ido acomodando, ya he “reconocido” mi nuevo ritmo y poco a poco, entre más la espero y la deseo -por esa enorme energía que viene con ella-, es más feliz, indolora y hermosamente roja.

    Así que no… jamás tomaría una pastilla para eliminar mi menstruación.

  15. May Serrano, sino hubiera tenido nunca la regla desde los 12 años, no me habría quejado, la verdad . Recuerdo el tiempo de la infancia, hasta el mes de noviembre, con 12 años; hasta esa época no me preocupaba de la regla, era muy feliz. La menstruación puede complicarnos la vida a las mujeres.
    Menos mal que con la acupuntura, la Fitoterapia, se sanan muchos problemas de reglas dolorosas, trastornos menstruales. Y que ahora hay más opciones para productos higiénicos femeninos: compresas, tampones, copas vaginales.
    Me siento muy orgullosa de la bonita flor de Onagra, es oro líquido. En mi opinión nunca hay que tirar la sangre menstrual a la basura.

  16. De todas formas, si los que han inventado la píldora que suprime la menstruación se comprometen a tomarse una pastilla para que la mierda que tiran por el retrete huela a rosa fina, y son muy constantes; igual me lo pienso, lo de tomarme las pastillas para suprimir el ciclo.
    Pero, no creo que hiciera nada semejante, la sangre menstrual la necesito para regar las plantas. Sangre del periodo, agua, usando una bonita copa.

  17. Las mujeres tenemos una cruz con la menstruación tremenda. Que si duele mucho, que si Dismenorrea, que si cólicos, que si se retrasa el periodo, que si se adelanta. Que si la menstruación dura más de una semana. Que si compresas, tampones, o la copa vaginal. Y así todos los meses, o casi todos los meses.
    Y así durante 40 años de regla, que se dice pronto.
    Pero, no todo es negativo. Me ha ido muy bien la acupuntura, la Fitoterapia, para lo de las reglas dolorosas, irregulares. Ahora, la menstruación es mucho más regular, y los dolores se han reducido entre un 80 y un 90 por ciento. No está nada mal.
    Me siento muy orgullosa de la bonita flor de Onagra, es oro líquido.
    Un abrazo.

  18. Menos mal que no soy un bicho raro,me siento identificada,no te pasa que eres mas directa conla gente¿me siento yo,te entiendo,antes era un latazode un año para acá,deseo que me venga,pues esa amiga que me hace ver las cosas clara y tener otra actitud mas positiva.

  19. La menstruación, a mi juicio, puede ser una gran barrera para muchas mujeres, o no; todo depende de cambiar la mentalidad, la mente. Porque, las mayores barreras están en la cabeza. Son muchos milenios de “demonizar” a las mujeres, el ciclo menstrual, como para que toda esa carga negativa se supere en una sola generación. Pero, hay que ir haciendo camino. Así, nos han ido metiendo en la cabeza la idea de que las compresas y los tampones son imprescindibles para “esos días del mes”; en cierta manera nos han lavado el coco. Por otro lado, sólo hay que leer la Biblia para percatarse de que el Antiguo Testamento no valoraba la menstruación de forma positiva precisamente. Pero, gracias a la copa menstrual se van superando tabúes, aunque sólo es el principio. Me fue muy bien la Acupuntura, la Fitoterapia para los problemas de menstruación.
    También he comprobado que regando las plantas del jardín con sangre menstrual, agua, y usando una bonita copa, las plantas no se mueren; incluso he sido capaz de poner la copa unos minutos al sol, y la he mirado de frente. Sigo viva, doy fe de ello.
    He decidido que puedo darle la vuelta a todo lo del ciclo menstrual, y donde siempre han dicho, desde tiempo inmemorial, que era algo negativo, lo he convertido en positivo. Sino valoro mi propia sangre menstrual, nadie lo va a hacer. No procede de ninguna guerra, crimen, asesinato; procede del interior de las mujeres. Es más, procuro bendecir con oraciones, la copa. Son gestos simbólicos, para quitarse ese sentimiento negativo, metido en lo más profundo de la mente, hacia la menstruación.
    Claro que hay otras culturas, que no son judeocristianas, que también tienen miedos hacia el ciclo menstrual. Pero, eso, es otra historia.
    Un saludo.

  20. Me imagino a las mujeres de Europa, desde las damas de alta alcurnia, hasta las campesinas pobres, en los siglos XVII, XVIII, XIX, los días de menstruación, y me hago cruces. Me las imagino con sus paños, se los fabricarían ellas mismas. Y con esos días del mes, lo pasarían muy mal, las pobres. La ciencia médica de esos siglos XVI, XVII, XVIII, XIX, no era entendida en mujeres precisamente.
    Ahora, en el siglo XXI, van surgiendo nuevas medicinas, como la Acupuntura, la Fitoterapia,…etc, hay que darles una oportunidad a esas medicinas. Hay que investigar mucho sobre su eficacia.
    He oído hablar de un médico en Chile, que ha investigado mucho sobre el Síndrome Premenstrual, y ha cambiado las vidas de muchas mujeres. No utiliza pastillas anticonceptivas, ni parches. Tal vez, por esa razón, no es muy conocido, y hay pocos médicos que tengan interés en su método de sanación. El Síndrome de Lolas se llama.
    Un saludo.

  21. Pero, por otro lado; al utilizar paños de fabricación propia en los días del periodo o de la menstruación, sólo tenían que lavar los paños, y ponerse otro limpio de recambio. No tiraban nada a la basura. Algo que era absolutamente ecológico. Pero, de todas formas, si pudiera viajar en el tiempo a Europa, en los siglos XVIII, XIX, pondría una fábrica de elaborar copas menstruales, todas muy bonitas, y de diversos colores. E iría haciendo propaganda de la copa; enseñando como introducirse el artilugio, con una crema lubricante. Y les enseñaría como utilizar la copa, para liberar a las mujeres de Europa de los paños. También haría una campaña en contra de los corsés, y les mostraría preciosos sujetadores, mucho más cómodos.
    Sería todo un escándalo, pero valdría la pena. Y además, enseñaría métodos naturales para sanar reglas dolorosas. No me esperaría al siglo XXI, iría haciendo camino. En el siglo XVIII, ya no quemaban brujas en la hoguera.

  22. Afortunadamente van apareciendo nuevas medicinas para tratar problemas femeninos, muy molestos, y dolorosos, y que suponen una limitación importante en la vida de muchas mujeres.
    El doctor chileno, ha encontrado la manera de sanar el síndrome premenstrual, y las menstruaciones muy dolorosas. Va a la raíz del problema, y ha conseguido cambiar las vidas de muchas mujeres, ha mejorado mucho la calidad de vida de las mujeres, que han padecido durante años dolencias como reglas dolorosas, síndrome premenstrual.
    También hay otras medicinas alternativas como la Acupuntura, la Fitoterapia.
    El síndrome de Lolas. Y hay cura. Se sugiere leer la página wew del doctor Lolas. Es muy interesante.
    Un saludo.

  23. Y hoy en día, hay productos femeninos para los días de regla: compresas, tampones, copas menstruales.
    Lo mejor es la copa menstrual, a mi juicio. Se puede colocar durante 8 horas, es discreta, ecológica, no se tira nada a la basura. Y, bien cuidada, dura 3 años. Desde luego, se amortiza al cabo de unos meses.
    Buenas noches.

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